En una investigación encabezada por directores del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital San Giovanni Calibita Fatebenefratelli en Italia, Roma se detectó una docena de partículas en 4 placentas humanas (5 en el lado fetal, 4 en el lado materno y 3 en las membranas corioamnióticas).

«Es como tener un bebé cyborg: ya no está compuesto solo por células humanas, sino por una mezcla de entidades biológicas e inorgánicas»

Antonio Ragusa, director de obstetricia y ginecología en el hospital San Giovanni Calibita Fatebenefratelli en Roma

Otros datos que arrojó la investigación fue el tamaño de las partículas, cuyo tamaño oscila en los 10 µm (0,01 mm), lo suficientemente pequeñas como para ser transportados por el torrente sanguíneo. Es posible que las partículas hayan entrado en los cuerpos de los bebés, pero los investigadores no pudieron evaluar esto.

Las partículas eran plásticos que habían sido teñidos de azul, rojo, naranja o rosa y pueden haber provenido originalmente de envases, pinturas o cosméticos y productos de cuidado personal, por lo que es probable que las madres hayan consumido o inhalado las partículas.

Foto: © Universidad Estatal de Oregon

En el estudio, publicado en la revista Environment International , los investigadores concluyeron: “Debido al papel crucial de la placenta en el apoyo al desarrollo del feto y en actuar como interfaz con el entorno externo, la presencia de partículas plásticas potencialmente dañinas es una cuestión de gran preocupación. Es necesario realizar más estudios para evaluar si la presencia de microplásticos puede desencadenar respuestas inmunes o puede conducir a la liberación de contaminantes tóxicos, resultando en daños”.